Pa lo que se ofrezca

June 12, 2009

Vester II Maniac series, parte 1

Filed under: guitarras

Se que he tenido este blog muy abandonado, y recientemente leí un artículo que decía que más del 90% de los blogs en el mundo están prácticamente abandonados. No quiero entrar en esa estadística, así que…

Esta es la primera parte del blog de mi Vester verde. Un guitarra que encontré sin andar buscándola, pero que en ese momento me cayó como del cielo. Todo acerca de esta guitarra y yo es un poco fortuito: Es una marca que duró poco, ya que salió cuando las grandes marcas como Fender y Gibson eran manejadas por corporaciones gigantescas que sólo buscaban una ganancia económica, así que toda la onda de copyright era muuuuy importante. Y esto viene a colación porque la razón para que esta marca no sobreviviera es que Fender los demando por millones de dólares, argumentando que el logo de la compañía se parecía demasiado al de Fender, y los fabricantes decidieron que era más barato abandonar la marca que pelear por ella. Una verdadera lástima ya que hacían guitarras con grandes virtudes y detalles a precios muy accesibles. De otra manera, no hubiera sido posible que yo, siendo un estudiante de prepa en ese tiempo, pudiera comprarme una guitarra así…

En esta primera parte del blog haré algo de historia, desde que la compré, hasta su estado actual, que no es poco, pero ya verán… Y esta historia es importante porque he decidido hacerle una modificación mayor, que puede ser obvia, pero que no revelaré por el momento. Empiezo con dos imágenes (malas, lo se) de la red que son más cercanas al estado original.

Esta es una imagen de la cabeza de mi Vester, pa que chequenel dato de marca y modelo, y pa que se vea claramente que, la neta, el logo sí usaba la tipografía de Fender, que en este caso no importa, pero si se piensa que esta marca también hacía copias de Stratos, Teles, bajos Jazz y Precision, tons sí peude ser un problema. En cualquier caso, esas cosas corporativas no nos incumben.
cabeza Vester

Por cierto, para saber todo lo que se necesita saber de Vester (o lo que se puede..) acabo de descubrir el sitio Vester Fan Site
Como decía, andaba un día muy contento perdiendo el tiempo viendo guitarras en el centro: “Uy, esa guitarra ha de sonar bien chingón…” “Uy, esa se ve bien chida…” como todo estudiante de secundaria aspirante a rockstar. En aquella época solo tenía la Telecaster de blogs anteriores y tocaba en una banda de covers de Metal, necesitaba una guitarra acorde al perfil de la banda, pero tenía prohibido tocar la Kramer de mi hermano y esas y el resto de las guitarras de ese tipo estaban fuera de mi alcance, hablando en plata, o eran un horror. Entonces, ese día, vi la Vester…
Lo rimero que me atrajo fue el color: verde botella, como ninguna otra que había visto, después, el hecho de que el barniz era transparente, no pintura sólida, y que por debajo se veía este hermoso patrón (ahora se que el atigrado de mi vester es bonito, pero común, nada espectacular como otros arces flameados mucho más caros…), y ¡uuuufff! ¡¡¡La madera de la tapa superior era diferente a la del resto del cuerpo!! Y de ahí en adelante:

Trim blanco en todo el brazo y cuerpo
detalle trim cabezadetalle trim cuerpo

24 trastes
detalle 24 trastes

1 humbucker y dos pastillas sencillas
PUENTE FLOTANTE ESTILO FLOYD ROSE

No resistí, y contrario a mi proceder habitual, pedí que la bajaran para tocarla: Más sorpresas…

Brazo muy cómodo y trastes con un ligero radio (no como Ibanez que son completamente planos y nunca me han acomodado)

Trates jumbo: super cómodos, super rápidos

En ese momento tenía todo lo que necesitaba y quería, así que moví cielo, mar y tierra (la verdad es que no se qué hice para conseguir el dinero, pero seguro fue trabajar como mensajero de mi papá todo el verano) y junté lo necesario para comprarla. Una gran ayuda fue que la tienda donde la vendian es de el tío de mi multi-mencionado amigo Amando, así que me la apartaron un buen rato hasta que, por fin, la pude comprar…

Ahora, como todo en esta vida, esta guitarra tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, todas se fueron haciendo aparentes con el tiempo. Las cosas buenas antes que las malas, como siempre. Algunas cosas buenas ya han sido mencionadas, a las que se fueron añadiendo un buen balance de peso, un gran brazo, acabados hermosos…

Ahora, las malas: Las pastillas no tienen la potencia ni el “filo” que yo quería, aunque tienen un sonido versátil, con una potencia respetable y con poco nivel de ruido, pero les faltaba. El barniz es muy delgado, lo cual ahora aprecio, pero en aquellos años, cuando uno quería rockear duro, resultó ser muy frágil, y con cualquier golpecito se botaba, sobre todo en la parte de atrás del cuerpo. El resultado está en este compuesto de imágenes:
compendio de golpes de Vester

Créanme que siemrpe he sido cuidadoso con las guitarras, no a nivel neurótico, pero cuidadoso, y era en verdad sorprendente descubrir hoyos en el barniz sin recordar los impactos.

Lo siguiente que pasó fue que, tratando de octavarla (todavía siendo un muchachito sin experiencia en estas cosas) se barrió la base del puente flotante, así que no podía ajustar la primera cuerda. Tuve que ponerle un tornillo más grande, plateado, horrible para solucionar el problema. como todas las composturas que hice en aquella época, funcionaba pero se veía horrible.
El puente flotante y los respectivos candados en la cabeza de la guitarra, como casi todos lo que no es madera, eran piezas coreanas de baja calidad, así que los tornillos de los candados y varias piezas del puente, así como el selector de pastillas, empezaron a fallar relativamente rápido, digamos 2 ó 3 años.
La gran excepción aquí son los afinadores, que son marca Gotoh, una marca muy popular y recomendable.
detalle afinadores

Otro terrible evento en los primeros años es que, al tratar de ajustar la altura de las pastillas sencillas, rompí el tornillo de la más cercana al brazo, por adentro; esto, porque en la fábrica decidieron dos cosas: primero, que el hoyo que ellos hicieron era suficiente, y que nadie iba a querer tener las pastillas más abajo de eso; segundo, que los tornillos (pijas), podían ser más delgados y de menor calidad, así que: lo rompí. Una vez más, mi inexperiencia triunfó, y le puse un tornillo de algun aparato electrónico (seguro del mismo lugar de donde salió el que le puse en el puente), le hice otro hoyo al lado del tornillo roto y quedó, no sin antes darle un par de golpe al barniz alrededor del hueco de la pastilla, como se alcanza a apreciar en la foto de detalle que está arriba, cuando menciono los 24 trastes.

Debido a todo esto, a mi tendencia a recargar la mano en el puente, lo engorroso que es cambiar cuerdas y afinar un puente flotante, y a que unos años después el estilo de música que tocaba requería de otro sonido, sin contar el hecho de que llegó a mis manos la Fender Stratocaster que ya a sido estelar en otros blogs, la Vester (cariñosamente apodada “Leonarda” por rezones que no comentaré) cayó un poco en desuso.

Como ya sabrán, después de unos años, empecé a revalorar esta guitarra, y cuando le quité la DiMarzio FRED a la Telecaster me pareció apropiado instalar la pastilla en la Vester. Siempre había querido más potencia y filo en el sonido de esta guitarra, así que este era el momento, así que, lo hice. Esta Vester fue la casa de aquélla FRED durante años (acabo de darme cuenta de la relación amor-odio que tengo con esa pastilla ¡¡¡ha pasado por casi todas mis guitarras!!!). Sonaba muy bien; ahora el problema es que las pastillas sencillas no estaba a la altura de la FRED, el cambio de potencia era evidente y hasta molesto.

A pesar de lo contado, el futuro le deparaba cosas buenas a esta guitarra…

Estoy dudando de la línea de tiempo de lo que pasó, pero los actores principales del drama son: Una Kramer Roadstar de los 70 que ya he mencionado, la Kramer roja de Amando (antes de mi hermano) que ya he mencionado, una Ibanez Destroyer de Amando que ha sufrido más que nada a su dueño y la Vester que nos ocupa. Entre todas ellas hubo una promiscuidad de piezas infame, sobre todo con los puentes flotantes. Lo importante, es que, a mi parecer, la Vester fue la ganona en este relajo. Calladita, se quedó con las mejores piezas.

Como ya he mencionado, la Kramer ochentera tuvo el final lógico después de tando sufrimiento con su dueño, que fue su destrucción total, al día de hoy, no sabemos donde está el cuerpo… simplemente desapareció. Lo cual resultó fabuloso para mí, ya que me quedé con lo que quedó y que Amando no quería, que fue:

Un puente flotante Floyd Rose, original de los ochentas (las cuerdas no se cortan, se menten por atrás del puente) con candados y todo.
Una pastilla humbucker Super Distortion roja (que Amando le mando poner en algún momento).
Una pastilla sencilla original de Kramer.
Un brazo Ibanez de baja calidad que Amando le puso a la Kramer.
Potenciometros y el selector de pastillas, así como el conector original Kramer, muy bueno.

Después de años, llegó un fortuito momento cuando pensé: “¿Y si intentamos poner el Floyd Rose original de alta calidad en vez del puente flotante coreano de baja calidad?” A lo cual me respondí afirmativamente casi de inmediato. Lo probé para ver si las dimensiones eran correctas y ¡¡lo eran!! Así que ya entrados en gastos, cambié todo: el puente, y los tornillos de los candados, que estaban a dos minutos de barrerse irremediablemente, una vez más, la endeble aleación con que estaban hechos los componentes originales no daban para más.
detalle Floyd Rosedetalle marca Floyd Rosedetalle candados

Aquella Kramer Roadstar que mencioné venía de fábrica con tres pastillas sencillas, pero con las cavidades en el cuerpo para tres humbuckers, así que decidí poner ahí la pastilla que quité de la Vester para poner la FRED y recientemente, decidí eliminar del todo la pastilla original Vester y poner la FRED en la Rockstar y la brutal SuperDistortion en la Vester. Ahora, si la FRED era demasiada diferencia de potencia con las pastillas originales, hay que imaginar la diferencia con la SD: algo brutal, pero para este momento había perdido toda esperanza en las pastillas originales, solo buscaba el poder de la SD en mi guitarra totalmente diseñada para el ¡¡¡SHREDDING!!!!
detalle SuperDistortion

Ahora, sé lo que están pensando, ¿qué tranza con el color y la textura de la pastilla? Pues bien, la pastilla era originalmente roja, lo cual quedaba rebien con aquella multicitada Kramer de Amando, pero, como todos nos dimos cuenta, una vez fuera de esa guitarra, era casi imposible que no se viera francamente horrible en otro contexto. Amando intentó de todo: marcador indeleble básicamente, lo cual, es fue solo una solución temporal (muy temporal, nomás no agarra en el plástico del que está hecha la pastilla). Lijó la pastilla pensando que quizá así agarraba mejor el marcador, pero no funcionó. Finalmente, ya que estaba en mi poder y viendo lo muy muy muy gacho que se veía en la Vester, intenté tinta de base alcohol para madera (la que usé con la Epiphone de otro blog). No quedó totalmente negra pero se oscureció lo suficiente para pasar algo desapercibida.

Ya casi llegando al final, se que alguien se está preguntando por esa pastilla sencilla rayonenada, con los polos aparentes y sin la marca de Vester impresa que aparece en la foto del detalle de los 24 trastes. Pues bien, esa es la pastilla sencilla que sobrevivió a la Kramer, y que decidí sería un buen complemento a la DiMarzio SD. En este caso, al cambiar la pastilla, quité el pedazo de tornillo que seguía metido en el cuerpo y le puse los tornillos correctos, en los hoyos correctos. Definitivamente, algo he aprendido en estos años…

Finalmente, cambié el selector de pastillas, el pot de volumen, y decidí dejar desconectado el pot de tono, ya que nunca lo uso. Estoy pensando en ponerle un Black Ice, como el de la Telecaster, pero sigo pensándolo…

Acá les dejo dos imágenes de la Vester en su estado actual, en una de las fotos el atigrado del arce se ve precioso.
vester completadetalle cuerpo

June 8, 2009

Explicación y disculpa

Filed under: Uncategorized

Quiero dar una explicación que sirva de disculpa para todos los que se han tomado el tiempo para visitar y comentar en este blog.
Primero que nada, nunca creí que alguien, fuera de mis más cercanos amigos y familiares, lo visitaran (y algunos se han negado ha hacerlo).
En segundo lugar, aunque parezca increíble, acabo de aprender como se administran los comentarios que se reciben; hasta este momento tenía la idea de que nadie había hecho comentarios. En serio, en serio, en serio.
Por último, tengo meses sin vistar mi propio blog por cuestiones de trabajo, intentaré poner más atención y tenerlo más actualizado.

A todos los que se tomaron el tiempo de visitar y comentar en este blog: Muchas gracias.
A los que no les gustaron mis experimentos: qué mala onda; a los que sí: CHIDO!!!!

P.D.
Por cierto, para que quede demostrado que mis promesas no son vacuas: A la Epiphone Les Paul le cambié la pastilla del puente por una DiMarzio FRED, que teine un sonido más brillante y más salida. Ora sí voy por la P-90 en la posición del brazo!!!

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