Fender Stratocaster
Segundo post de guitarras!!!!!
Ésta es una Fender Stratocaster que ha causado grandes polémicas con mi amigo Uriel; él, siendo un purista de los instrumentos (cabe mencionar sus monumentales incapacidad e interés técnicos) se quejó mucho cuando inicié este proyecto.
Aparte de su argumento de “¡¡lo único que haces es despintar guitarras, cab…n!!” Le parecía incorrecto que modificara uno de los pocos instrumentos “buenos” que tengo, ya que esta Stratocaster la compré bajo el entendido que era americana, hecha en EUA: Tiene una estampa en el brazo donde conecta con el cuerpo que señala precisamente eso, y la seguridad con que me lo confirmó el vendedor (aaahhh, lo que uno cree cuando está chamaco…), y que el bajo precio era porque le faltaba la palanca y, sobre todo, se les había caído, y tenía un severo golpe en una de las “caderas”, donde uno recarga el brazo derecho.
Obviamente, revisé que ese golpe no haya afectado ningún aspecto técnico del instrumento, que no tuviera algún problema oculto, vaya, que ni el selector hiciera ruido.
Volviendo a la discusión sobre el origen de la guitarra, tras meses (quizá años) de consideración para modificarla (y algunas modificaciones estéticas), empecé a poner en duda que la guitarra realmente hubiera sido hecha en Estados Unidos, por varias pistas, que ahora parecen obvias, pero que en su momento no lo eran, que son:
- La estampa dice que es americana, pero en la cabeza del brazo no dice nada.
- La nuez estaba cortada irregularmente, la separación de las cuerdas no era igual, simétrica.
- Originalmente solo tenía un árbol de cuerdas, no dos.
- Los electrónicos no tardaron mucho en empezar a hacer ruido y generar cortos, al grado que tuve que cambiar el pot de volumen.
- Al desarmarla (tengo esa buena/mala costumbre), me di cuenta de que el cuerpo tiene varios hoyos “innecesarios”, que se hacen por las máquinas automatizadas que se usan en las plantas como guías, o sea, las guitarras se hacen más como objetos industriales que como objetos artesanales (esto para bajar costos de producción), todo esto incluye una cavidad genérica para las pastillas (para poner las tradicionales, o con una o dos humbuckers), y la cavidad del cuerpo para el brazo, con una forma muy extraña, claramente sin cuidado de hacerlo lo más apretado posible para lograr mejor transmisión de vibraciones, sino para tener los menos problemas de armado.
- Y por último, como si esto no fuera suficiente, chequé el número de serie en internet, en la página de Fender, y corresponde a instrumentos hechos en Japón.
Esto último no está mal; tengo una Squier Telecaster japonesa y muy superior que la Strato, y que muchos otros instrumentos que he tenido y tocado, sólo que la Tele es de una buena época y la Strato no tanto…
Por estas razones, terminé por decidir que el instrumento no merecía la reverencia que se le adjudicaba y agarré valor para prender la pistola de calor y ¡¡darle con todo!!
Después de la rigurosa sesión de pistola de calor para botar la gruesa capa de pintura y sellador, recordé una Ibanez RG series que modifiqué para mi amigo Amando, a la que dejé totalmente natural por el frente y la parte posterior, pero los costados, el canto de la guitarrra, conservé la pintura original negra, lo que da un aspecto, a mi gusto, único y espectacular. Así que lijé muy bien el frente y la parte de atrás, pero como esta guitarra tiene bordes redondeados y la Ibanez los tiene angulares, el resultado no fue el mismo, pero daba señales de que algo había… Así que lijé de manera descuidada el canto de la guitarra, hasta que terminé con un efecto manchado, irregular, casi como un patrón animal, el cual me gustó mucho, lo que siempre me recuerda que hay que tener los ojos abiertos con los accidentes y a siempre estar abiertos a cosas inesperadas, siempre pueden traer cosas buenas.
Por ese momento, le daba vueltas a la idea de hacerle un diseño totalmente único y un poco radical, asimétrico, y como estaba haciendo unas piezas de metal para un estuche (una vez más, lo inesperado), lo que me pareció que podían ser un buen patrón, así que lo acomodé de muchas maneras hasta que encontré una que me gustó, esto iba a ser una franja, justo sobre el tercio superior del cuerpo al verlo en posición para tocar. Hice unas pruebas con tinta para madera (que no fueron del todo exitosas :S ¡gulp!) y pensé en varias opciones para hacerlo, pero al final decidí que es algo que quizá haré después o en otra guitarra (aparte de que vi la Strato signature model de John Mayer, que tiene una rayas de carreras justo en ese lugar que yo creía visionario… le quitó un poco de emoción, lo tengo que admitir…), así que quedó en el tintero.
Para estas alturas del partido, la vida (como siempre lo hace) empezó a entrometerse, y la guitarra se quedó casi dos años en el mismo estado, a medio despintar, a medio entintar y a medio armar; aunque el efecto de patrón animal me gustó, rearmé la guitarra y la usé así en casa durante un buen tiempo, sin poder decidir si la dejaba así o seguía con el proyecto, pero la voz Uriel diciendo “nomás les das en la madre” me picaba el orgullo, así que la guitarra, entre mi indecisión y los cambios que estaban sucediendo en mi vida, se fue a segundo plano.
Durante esa época hice experimentos que me requerían poco tiempo y que se antojaban totalmente locos: Como hace años pedí a un amigo que me hiciera un golpeador para esta guitarra en acrílico transparente (para la época cuando la Strato era transparente y con tapas de pastillas y pots de colores, buenos tiempos…); ¡¡cosa que ya venden en stewmac.com para Strato y Tele, insisto que soy un visionario!!! Decidí hacer una pieza hecha de metal que fuera abajo de esta pieza acrílica, así tendría el efecto metálico y la reflección especular del plástico. Intenté que las partes metálicas del arnés eléctrico no estuvieran en contacto con la lámina, para no generar ruido o cortos indeseados; al final, el aspecto no me gustó y lo quité, considerando que el resto de las modificaciones serían suficientes para hacer de este instrumento una pieza única.

¡Ah! También, antes del golpeador metálico y dejar el proyecto de lado, pedí una nuez nueva, precortada para Strato que reemplazo la pieza antigua, que fue muy sencillo ajustar a medida y que hace que las cuerdas tengan una separación regular entre ellas, una mejora casi invisible pero que se nota al tocar…

Bueno, regresando al cuerpo de asunto, que es el de la guitarra (”malísimo, capitán”): Después de varias mudanzas y cambios importantes en mi vida, por fin pude encontrar tiempo, y ganas de hacer un verdadero esfuerzo para retomar esta pobre guitarra que andaba en piezas de un lado para otro. Ya con la voz de Uriel fuera de mi cabeza ( o por lo menos valiéndome gorro..) y con la seguridad y aprendizaje que me había dado la Epiphone Les Paul del post anterior, me fajé los pantalones y me decidí a terminar la Strato de una vez por todas; total, lo peor que podía pasar es que quedara mal y volver a empezar…
Así, empecé a lijar el cuerpo para dejarlo totalmente limpio, pensando que haría el efecto de la Les Paul pero a la inversa: el objetivo era que parezca que tiene un injerto de madera negra en todo el canto del cuerpo, un borde negro que hace un efecto visual por el cual el cuerpo parece más pequeño y con bordes angulares. Así conservaré el espíritu del efecto de recorte de la etapa del patrón animal pero de una manera más elegante y limpia (el animal tendrá que esperar).

En algún programa de televisión (que decido no recordar..) vi que para hacer ciertos efectos de entintado en la madera, había que hacer una pequeña incisión para cortar el grano de la madera y lograr así bordes exactos, rectos, ya que de otra manera es imposible predecir como es que la madera absorberá la tinta, lo cual, es obviamente indeseable en este caso, ya verán lo que intento decir…
Primero, hago con un lápiz un primer acercamiento sobre la madera, tratando de dejar una marca muy ligera, fácil de borrar, pero lo suficiente para saber por donde voy cuando pase por ahí con el exacto (Xacto, cutter, como quieran llamarle: el objeto punzocortante), ya que revisé que la línea está lo más derecha y proporcional posible (tuve que borrar y retrazar algunas partes varias veces), hago lo mismo (pero MUCHO MÁS DESPACIO), con el exacto, tratando de no salirme de la guía y subsanado las partes donde el pulso de la mano nomás no me dió, como en los cuernos, lo cual es más fácil con el exacto.
Ya con el mejor corte que pude, entinté la mayor parte sin acercarme mucho a las orillas, después enmascarillé con cinta todo el borde (trabajo odioso y tardado, así como finalmente innecesario y contraproducente, ya verán…), aprovechando para cubrir con periódico y cinta todas la cavidades para cuando llegara la hora del barniz protector (sobrante de la Les Paul). Hecho esto, tomé mi brocha y le di con mucha fe a la entintada de la orilla…
Lo cual resultó desastroso: la tinta se siguió del borde en casi todos lados, donde no fue por el corte, fue por la cinta que absorbió la tinta hasta llegar a la madera.

Después de esto, sucedió un drama: tiré accidentalmente la lata de tinta negra sobre el justo lugar donde tenía el golpe original, supongo que es una cuestión de karma…
Pero bueno, decidí no intentar quitar el golpe, era demasiado material que tendría que lijar de un área considerable y ya de por sí delgada, así que tendré que vivir con eso.
Moraleja: no manipular objetos potencialmente dañinos cuando trabajes con madera natural, sin tratamiento alguno.
Primer intento de entintado: fallido y dramático.
Por cierto, mientras lloraba la tragedia de la tinta, aproveché para hacer otra cosa, también: apliqué una técnica que aprendí hace muchos años (de lo primeras cosas útiles que aprendí, de hecho), que es ajustar con plastilina epóxica el contacto entre el brazo y el cuerpo (esos huecos extraños que mencioné al principio del post), logrando más superficie de contacto entre las dos piezas para mejorar el sustento de las notas y por ende el sonido general del instrumento. Y sí, la parte superior de las piezas están pintadas con marcador negro indeleble, por una razón puramente estética, aún cuando quedarán abajo del golpeador.

Seguimos…
Aquí entra aquél dicho de “hombre precavido vale por dos”. Yo, intentando no dañar el corte que ya estaba hecho, y haciéndolo ligeramente para no tener que aplicar mucha presión (que puede llevar a errores), hice el corte demasiado superficial y no lo repasé, y esto fue lo que llevó al desastre. Así que tuve que volver a lijar las dos caras de la guitarra, empezando por el grano 150 hasta llegar al 800, asegurándome de quitar la tinta que sobraba; todo esto, obviamente, hizo que borrara el corte y la tinta de los bordes, esto último de esperarse, pero no por eso menos molesto…

Con las partes del corte que quedaron y con la ayuda de mi buen amigo el lápiz, volví a trazar el borde y lo volví a cortar, esta vez con más cuidado, un poco más de presión y repasando el corte para asegurarme que tuviera una profunidad adecuada.
Por cierto, al ver el desastre que hice en mi primer intento (y al ver mi cara de perrito atropellado por la desilusión), Silvia, mi mujer, siempre interesada en las barbaridades que hago (aunque le parezca justo eso: barbaridades), me dió una gran idea que al final resultó ser la mejor opción: después de hacer el corte un poco más profundo, hacer el detallado final con un pincel fino, sin conta para enmascarillar ni artefactos extras, sólo poner atención controlar el pulso y hacerlo bien, no importa cuánto tarde… Sé que esto parece obvio, pero:
1- No han visto mi pulso, si me ponen una maraca en la mano mientras duermo, alguien podría pensar que una víbora de cascabel se metió a la casa.
2- Debido a mi pulso y a mi desesperación, no confio en mí, así que cosas como enmascarillar, generalmente aseguran que no haga estupideces, así como ser lo más eficiente posible en cuestión de tiempo, recordemos que no me dedico a esto profesionalmente, así que no tengo todo el día para hacerlo.
Recordatorio: Enmascarillar sirve perfectamente cuando usamos cualquier material en aerosol o con compresora, para todo lo demás, siempre es mejor respirar profundo y recordar que para algo nos enseñaron en el jardín de niños a dibujar dentro de la raya…
Segundo intento: no es perfecto, pero se puede considerar un éxito. Al hacerlo con pincel, se puede controlar la cantidad de tinta que aplicamos, lo que puede parecer poco importante, pero no lo es, la tinta tiene textura de agua (ya sea de base agua o alcohol, que es la que yo uso, se seca más rápido, así que es potencialmente menos dañina para la madera), así que como decía mi abuelita “poquito porque es bendito”, y así de a poquito, fuí detallando el borde, con la mayor calma que pude juntar, hasta que quedó, si no perfecto, algo que, de lejos y para ser un primer experimento, es muy aceptable.

Después de estas fotos, le repasé el resto de la zona entintada, para que no parezca, como en las fotos, que lo hice conmarcador indeleble, como algunas personas que conozco que pintan madera, pastillas (pick-ups) y lo que se deje con marcador. No revelaré nombres…
Dejé reposar el cuerpo un par de días, para que la tinta secara del todo, y le pasé la lija de grano 600 y despúes 800, para que la superficie quedara lo más suave posible para recibir el barniz, aquí cabe otra…
Advertencia: cuando lijes partes entintadas de colores tan fuertes, hay que asegurarse que todo el polvo que se genera no quede en el cuerpo, hay que sacudir muy bien la madera. El barniz no esconde cosas, LAS AMPLIFICA.
Esta advertencia viene a colación al entrar en la siguiente etapa: el barniz. Justo después de darle quizá la segunda capa de poliuretano, se hizo evidente que había quedado algo de polvo negro en uno de los cuernos, entre las ganas de terminar la guitarra y la frustración de descubrir esto tan tarde, decidí dejarlo así, es algo perceptible solo de cerca, aunque visible al fin.
A esta guitarra le di seis capas de barniz, tres por día y cada una separa por 20 o 30 minutos, y siempre hay que dar una ligera lijada con grano 800 al principio de cada día de barniz; esto es muy importante para tener un acabado suave. Como tiene una cubierta muy ligera de barniz (a mi me gusta así, y supuestamente hace que el sonido sea más abierto) no veo la necesidad de pulir el acabado, ya que, de todos modos, se siente un poco de la veta de la madera a través del barniz, es un poco rústico.
La única verdadera solución al problema del polvo es, algún día, volver a lijar la cara frontal de la guitarra y volver a barnizar para que quede realmente bien, por el momento así es como queda, que ya me queman las ganas de tocar mi Strato, es una de mis guitarras favoritas y no la he podido usar desde hace más de tres años.
Julio 12, 2008
Así que les dejo el resultado cuasi final, con un sistema Strap-lock y un talí que decidí cortar a la altura justa para mi. Es lo que estaba buscando, pero el acabado, lo acepto, deja a desear, pero ya será para la próxima…

Hago la sugerencia que te hice alguna vez -por escrito- para que conste y quede en el acta(espero que quien lea este blog me apoye):
Haz una entrada de cada una de tus guitarras, cuéntanos la historia, sus pros/cons, publica fotos… y, cuando acabes con las guitarras, échate los bajos y después (si se porta bien!) te echas las guitarritas de Don Urix.
Luv. S.
Comment by Sil — July 11, 2008 @ 3:42 pm
hey flaco re loco lo tuyo pero quedo imprecionante la viola yo quise hacer algo pareicido con una samik coreana que tengo que no es muy buena no hace falta aclarar pero cuando la empese a lijar soy el 3 dueño me di cuenta que original mente era color mader y tiene un monton de aboyaduras lo cual me dio por la entrepierna por que es imprecionante el color d ela madera la beta y demas pero cunado empese a lijar me entusisa me y la termine enbarrando veo que lo hiciste con dedicacion y cuidado lo cual no hice yo jaja bueno nos vemos que andes bien un saludo. dejo mi dire d eblogg cuando puedas pasa
Comment by tony — August 26, 2008 @ 6:32 pm
Man, te quedó muy buena la viola. Esa terminacion de los borden negros estan geniales. Llegué a tu post buscando info para “tunear” un bajo que compré (barato, justamente para personalizarlo) me gustaria, si podes y queres, que me agregues al msn. Es el mismo que el mail. Saludos!!!
Comment by Fede Martorell — February 27, 2009 @ 9:32 pm